Enamorarse es hablar corto y enredado

Ana (Soledad Piacenza) y Pedro (Emiliano Díaz) comparten un banco de plaza. Ellos no se conocen y al volar una mariposa sobre ellos entablan un primer diálogo. Ella es una muchachita de ciudad, él es un tipo de campo.
Ella dice que el insecto es “finita como un papelito”. Él, en cambio, la nombra “etérea, impalpable, así como si fuese un ser del cielo”.
Ana en un primer momento pensó en no aceptarle aquel mate, levantarse e irse. Pero ese acto arriesgado de responderle con un "sí” hizo que el encuentro comience a suceder.
Con un hermoso gran árbol de testigo, ambos charlarán corto y enredado, y, de a poco, se irán enamorando. Los hermosos textos, poéticamente muy bellos, escritos por Leandro Airaldo, son bien dichos por sus protagonistas, en un picado interesantemente jugado por los actores, que demuestran también un buen trabajo de dirección, a cargo del mismo autor.
La historia de Ana y Pedro es de esas entrañables. Sencilla pero emotiva. Tierna. Quizás como comienzan las mejores historias de amor... 


Ficha técnica:
Actores: Emiliano Díaz y Soledad Piacenza.
Dramaturgia: Leandro Airaldo.
Dirección: Leandro Airaldo.
Teatro: Nun (Juan Ramírez de Velasco 419) Tel: 4854-2107 / 15-4175-3079
Funciones: Jueves 21:00hs. 

Cuando todo era

Un matrimonio (Susana Di Gerónimo y Ariel Cofre) con tres hijos (Gabriela Fretes, Agustina Altieri Paz y Mariano Reynaga) son una familia aparentemente funcional. En esa casa también vive la pareja de una de las chicas (Santiago González) y una piba de la calle (Natalia Conde) que irrumpe en sus vidas para algo.
Pero en esas habitaciones crujen los cimientos. Ojos bien cerrados y oídos sordos, para no ver ni oír lo que es un presente que los invade, como esas hormigas que aparecen, y son cada vez más.
Una cachetada a eso que estaba dormido, para despertarlos de un profundo letargo, un mal sueño o un siniestro juego.
Susana Di Gerónimo escribió una comedia dramática interesante, inteligente, donde esa destrucción del hogar se convierte en metáfora de algo más. Actuaciones bien jugadas por el elenco, que demuestra compromiso con lo narrado, para una buena puesta también.
Cuando la verdad es una mancha, cuando los velos se caen, cuando ya es demasiado tarde... la sangre, a paso de hormiga, puja por salir...
“En 1972 un grupo de jóvenes actores estrenábamos en el Teatro de la Universidad de Bellas Artes de La Plata “Cuando todo era, nada era” de mi autoría. Cerca estaba el mayo francés, el cordobazo, y los sueños de cambiar al mundo. Entonces ya estaban las hormigas y las grietas. Esa obra tuvo un recorrido muy extenso, dos años en cartel, obtuvo excelentes criticas, una convocatoria muy grande de público, y una gran repercusión entre los jóvenes. Estuvo en varias salas de Buenos Aires, participó en festivales, giras y fue finalista en las selecciones nacionales de los festivales de Manisales y Berlín. Luego vinieron los tiempos oscuros de la dictadura, y nuevas luces y sombras en democracia. Hoy, unos cuantos años después escribo y dirijo “Cuando todo era”, una nueva obra que sin duda viene desde aquella y se deja atravesar por la vida transcurrida. Ahora, otro grupo de actores toman la posta de esta nueva creación para decirnos que los sueños y la alegría de llevarlos adelante siguen vigentes”, cuenta Susana Di Gerónimo, actriz, autora y directora de la obra. 


Ficha técnica:
Actores: Susana Di Gerónimo, Mariano Reynaga, Ariel Cofre, Natalia Conde, Agustina Altieri Paz, Gabriela Fretes y Santiago González.
Dramaturgia: Susana Di Gerónimo.
Dirección: Susana Di Gerónimo.
Teatro: Tadrón (Niceto Vega 4802) Tel: 4777-7976
www.tadronteatro.com.ar
Funciones: Desde 17/9 los domingos 17:00hs.

Jackelin tiene un límite

Jackelin (Ariana Caruso) es paraguaya. Ella tuvo un amante por más de veinte años pero por cansancio ese día decide poner fin a su relación sentimental. Una tortura que no está dispuesta a sufrir más, pero para cerrar esa herida, esta mujer necesita una última y definitiva conversación.
Jackelin estuvo ahí cuando Alfredo se casó tres veces, tuvo hijos y se divorció. Siempre permaneció a su lado, incondicional, en silencio, sin poder gritar su dolor, como una sombra. Pero algo ha sucedido que hace que cambien sus planes, él ha muerto.
El unipersonal protagonizado por Ariana Caruso le permite desplegar con este personaje toda su ductilidad como actriz. Un recorrido por climas íntimos, sostenidos también por un buen trabajo de iluminación, en la soledad un despojado departamento, hacen que la obra sea algo disfrutable.
La puesta también muestra una buena dirección de actores, a cargo de Gerardo Cardozo, marcando sutilezas que bien sabe jugar la protagonista.
La vida de una mujer sufriente, cosificada, que sufre violencia de género. Un más que necesita gritar su dolor, y sanar sus heridas. 


Ficha técnica:
Actriz: Ariana Caruso.
Dramaturgia: Ariana Caruso y Sergio Lobo.
Dirección: Gerardo Cardozo.